La AFM expuso que, tras cinco años de crecimiento acumulado que superó el 30%, el sector en su conjunto retrocedió un 9,46% en 2019. Las máquinas-herramientas cedieron un 11,95%, un 8,77% el arranque, y un 17,17 % la deformación, esta última afectada ya en 2019 por la situación que arrastraba la industria de  automoción. El resto de los sectores cedieron también algo de volumen: componentes, -7,29%, herramientas, -5,52% y accesorios, -7,37 %. Las exportaciones cayeron un 5,08 % en general, con las siguientes bajadas por subsector: arranque, -8,02%, deformación, -8,41%, herramientas, -4,26%, accesorios, -1,99%, salvo componentes con un leve crecimiento del 2,9%.

Respecto a los principales destinos de las exportaciones, la lista la encabezó Alemania, seguida de

Estados Unidos, Italia, Francia y Portugal. En sexto lugar, China, y a continuación: México, India, Reino Unido y Canadá. Mejoraron sus posiciones Italia y Francia, mientras que México y China, bajan escalones

respecto al año anterior.

En su valoración de la situación que atraviesa este sector, el presidente de AFM Cluster, César Garbalena, ha manifestado que  “afrontada la peor fase de la pandemia, los tres últimos meses han supuesto una lucha continua contra una realidad implacable, fundamentalmente en tres frentes. En primer lugar, teníamos que garantizar un escenario de actividad segura para las personas, y sobre esa base construir el resto de necesidades. Hemos sabido actuar de manera rápida, responsable y ejemplarizante a la hora de diseñar e implantar protocolos que protejan a nuestras personas, y que han permitido a la mayoría de nuestras empresas seguir funcionando incluso durante el estado de alarma. En segundo lugar, necesitábamos terminar de construir y enviar aquellos equipos comprometidos con los clientes con anterioridad, y se ha conseguido montarlos y ponerlos a punto en momentos de movilidad muy reducida, además de iniciar poco a poco el servicio post-venta y el mantenimiento de máquinas. En tercer lugar, la parte más compleja, y también la más relevante para nosotros está siendo la actividad comercial. Estamos implantando nuevas estrategias de contacto no presencial para mantener la cercanía con nuestros clientes que es imprescindible a la hora de realizar inversiones de relevancia. Pese a ello, los principales sectores cliente, como automoción, aeronáutica, ferrocarril, bienes de equipo, energía, etc. han estado parados y continúan con niveles de actividad muy bajos, lo que compromete seriamente sus necesidades de inve

La AFM expuso que, tras cinco años de crecimiento acumulado que superó el 30%, el sector en su conjunto retrocedió un 9,46% en 2019. Las máquinas-herramientas cedieron un 11,95%, un 8,77% el arranque, y un 17,17 % la deformación, esta última afectada ya en 2019 por la situación que arrastraba la industria de  automoción. El resto de los sectores cedieron también algo de volumen: componentes, -7,29%, herramientas, -5,52% y accesorios, -7,37 %. Las exportaciones cayeron un 5,08 % en general, con las siguientes bajadas por subsector: arranque, -8,02%, deformación, -8,41%, herramientas, -4,26%, accesorios, -1,99%, salvo componentes con un leve crecimiento del 2,9%.

Respecto a los principales destinos de las exportaciones, la lista la encabezó Alemania, seguida de

Estados Unidos, Italia, Francia y Portugal. En sexto lugar, China, y a continuación: México, India, Reino Unido y Canadá. Mejoraron sus posiciones Italia y Francia, mientras que México y China, bajan escalones

respecto al año anterior.

En su valoración de la situación que atraviesa este sector, el presidente de AFM Cluster, César Garbalena, ha manifestado que  “afrontada la peor fase de la pandemia, los tres últimos meses han supuesto una lucha continua contra una realidad implacable, fundamentalmente en tres frentes. En primer lugar, teníamos que garantizar un escenario de actividad segura para las personas, y sobre esa base construir el resto de necesidades. Hemos sabido actuar de manera rápida, responsable y ejemplarizante a la hora de diseñar e implantar protocolos que protejan a nuestras personas, y que han permitido a la mayoría de nuestras empresas seguir funcionando incluso durante el estado de alarma. En segundo lugar, necesitábamos terminar de construir y enviar aquellos equipos comprometidos con los clientes con anterioridad, y se ha conseguido montarlos y ponerlos a punto en momentos de movilidad muy reducida, además de iniciar poco a poco el servicio post-venta y el mantenimiento de máquinas. En tercer lugar, la parte más compleja, y también la más relevante para nosotros está siendo la actividad comercial. Estamos implantando nuevas estrategias de contacto no presencial para mantener la cercanía con nuestros clientes que es imprescindible a la hora de realizar inversiones de relevancia. Pese a ello, los principales sectores cliente, como automoción, aeronáutica, ferrocarril, bienes de equipo, energía, etc. han estado parados y continúan con niveles de actividad muy bajos, lo que compromete seriamente sus necesidades de inve